#76 – ¡Cuan grande es Dios!

#76 – ¡Cuan grande es Dios!

Mar 28

1. 
¡Cuán grande es Dios! 
¡Mortales
temblad!
Oímos su voz en la tempestad;
brocado de estrellas es su pabellón,
y vientos y rayos sus ángeles son.

2. 
Tu inmensa bondad, ¿qué lengua dirá?
O ¿quién tu verdad jamás sondeará?
Con suma largueza tus manos proveen
y es fiel tu promesa a los que en ti
creen.

3. 
El frágil varón que triste está,
su consolación en ti hallará.
Tu misericordia no puede faltar:
a tu eterna gloria le has de llevar.

4. 
¡Tremendo poder!, ¡ilímite amor!,
¡misterioso ser!, te damos loor.
¡Cuán maravillosa tu gran creación!
Mas, ¡oh qué asombrosa es tu
redención!

5. 
¡Load al gran Rey; su gloria ensalzad!
Su amor a su grey con gracia cantad.
Es nuestro escudo, baluarte y sostén,
el Omnipotente por siglos. Amén.

#75 – Oh Dios Eterno

#75 – Oh Dios Eterno

Mar 28

1. 
Oh Dios eterno, tu poder
se muestra por doquier
con maravillas de tu amor
en nuestro pobre ser.

2. 
Tu mano siempre llevará
a la humanidad,
y a tus fieles guardará
en sendas de verdad.

3. 
El santo nunca temerá
la negra tempestad,
porque tu gracia brillará
aun en la oscuridad.

#74 – A ti, glorioso Dios

#74 – A ti, glorioso Dios

Mar 28

1. 
A ti, glorioso Dios,
cantamos alabanzas;
rendímoste honor
por todas tus grandezas.
Nos das tu bendición
en nuestra senda aquí;
nos guiarás, Señor,
a tu mansión allí.

2. 
Ven siempre, oh gran Dios,
muy cerca de nosotros;
con celo y con fervor
queremos ir a otros.
Tu brazo protector
del mal nos guardará;
en lucha y aflicción
consuelo nos será.

3. 
Oh Padre, eterno Dios,
cantámoste loores,
y al Hijo Redentor,
Señor de los señores,
y al Santo Espíritu,
el gran Consolador:
al grande, trino Dios
cantamos con fervor.

#73 – Padre, Oh Padre, ven a guiarnos

#73 – Padre, Oh Padre, ven a guiarnos

Mar 28

1. 
Padre, oh Padre, ven a guiarnos
por el tempestuoso mar;
Padre, oh Padre, ven ahora
a guardarnos del pecar.
Eres tú confianza nuestra;
ven a guiarnos a tu hogar.

2. 
Salvador, tú nos conoces.
¡Ven y ayúdanos, Señor!
Tú sufriste tentaciones
y saliste vencedor;
frente al Padre intercedes
por el hombre pecador.

3. 
Santo Espíritu divino,
Paracleto sin igual,
tú revelas el camino,
alumbrando cual fanal.
Trino Dios, ven a llevarnos
a la Patria celestial.