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#90 – Hubo uno que quiso

Aug
14

#89 – Los tiernos años

Aug
14

#88 – Que significa ese rumor

Aug
14

#87 – Noche de paz

Aug
14

#86 – Venid Pequeñuelos

May
30

1. 
Venid, pequeñuelos,
venid sin tardar;
venid al pesebre,
venid a admirar
del Padre en los cielos
el Don sin igual.
¡A él sea gloria,
y paz al mortal!

2. 
Mirad en pesebre
de pobre mortal,
lindísimo niño
en blanco pañal.
Un rayo ilumina
su rostro infantil;
en vez de la púrpura
sirve heno vil.

3. 
Mirad en su cuna,
niñitos, la paz;
José con María
contemplan su faz;
devotos pastores
orando en redor;
en lo alto mil ángeles
cantan loor.

4. 
Vosotros con ellos
oh niños, cantad;
con ellos dad gracias,
las manos alzad.
Al Coro celeste
las voces unid;
del Padre y del Hijo
el amor bendecid.

#85 – Venid, pastorcillos

May
30

1. 
Venid, pastorcillos,
venid a adorar
al Rey de los cielos
nacido en Judá;
sin ricas ofrendas
podemos llegar,
que el Niño prefiere
la fe y la bondad.

2. 
Un rústico techo
abrigo le da,
por cuna un pesebre,
por templo un portal;
en lecho de pajas
incógnito está
quien quiso a los astros
su gloria prestar.

3. 
Hermoso lucero
le vino a anunciar,
y magos de oriente
buscándole van;
delante se postran
del Rey de Judá;
de incienso, oro y mirra,
tributo le dan.

#84 – Se oye un canto en alta esfera

May
30

1. 
Se oye un canto en alta esfera.
”En los cielos gloria a Dios;
al mortal paz en la tierra”,
canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos
al eterno Rey, cantemos
a Jesús, a nuestro bien,
con el Coro de Belén.
Canta la celeste voz:
”¡En los cielos gloria a Dios!”

2. 
El Señor de los señores,
el Ungido celestial,
a salvar los pecadores
vino al seno virginal.
¡Gloria al Verbo encarnado,
en humanidad velado!
!Gloria al Santo de Israel,
cuyo nombre es Emmanuel!
Canta la celeste voz:
”¡En los cielos gloria a Dios”!

3. 
Príncipe de paz eterna,
¡gloria a ti, Señor Jesús!
Entregando el alma tierna
tú nos traes vida y luz.
Has tu majestad dejado,
y buscarnos te has dignado;
para darnos el vivir
a la muerte quieres ir.
Canta la celeste voz:
”¡En los cielos gloria a Dios!”

#83 – ¡Al mundo paz!

May
29

1. 
¡Al mundo paz, nació Jesús,
nació ya nuestro Rey!
El corazón ya tiene luz,
y paz su santa grey,
y paz su santa grey,
y paz, y paz, su santa grey.

2. 
¡Al mundo paz; el Salvador,
supremo reinará!
Ya es feliz el pecador:
Jesús perdón le da,
Jesús perdón le da,
Jesús, Jesús perdón le da.

3. 
Al mundo él gobernará
con gracia y con poder;
y a toda nación demostrará
su amor y su poder,
su amor y su poder,
su amor, su amor y su poder.

#82 – Los heraldos celestiales

May
29

1. 
Los heraldos celestiales
cantan con sonora voz:
¡gloria al Rey recién nacido
que del cielo descendió!
Paz, misericordia plena,
franca reconciliación
entre el Padre, agraviado,
y el mortal, que le ofendió.

2. 
¡Salve!, Príncipe glorioso
de la paz y del perdón.
¡Salve a ti!, que de justicia
eres el divino Sol.
Luz y vida resplandecen
a tu grata aparición,
y en tus blancas alas traes
la salud al pecador.

3. 
Nace manso, despojado
de su gloria y esplendor,
porque no muramos todos
en fatal condenación.
Nace, sí, para que el hombre
tenga plena redención,
nace para que renazca
a la vida el pecador.

#81 – Señor, yo te conozco!

May
28

1. 
¡Señor, yo te conozco!
La noche azul, serena,
me dice desde lejos:
“Tu Dios se esconde allí”.
Pero la noche oscura,
la de nublados llena,
me dice más pujante:
“Tu Dios se acerca a ti”.

2. 
Te acercas, sí; conozco
las orlas de tu manto
en esa ardiente nube
con que ceñido estás;
el resplandor conozco
de tu semblante santo
cuando al cruzar el éter,
relampagueando vas.

3. 
Conozco de tus pasos
las invisibles huellas
del repentino trueno
en el crujiente son;
las chispas de tu carro
conozco en las centellas,
tu aliento en el rugido
del rápido aquilón.

4. 
¿Quién ante ti parece?
¿Quién es en tu presencia
más que una arista seca
que el aire va a romper?
Tus ojos son el día;
tu soplo es la existencia;
tu alfombra el firmamento;
la eternidad tu ser.

5. 
¡Señor!, yo te conozco;
mi corazón te adora;
mi espíritu de hinojos
ante tus pies está;
pero mi lengua calla,
porque mi mente ignora
los cánticos que llegan
al grande y buen Jehová.